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    La mejor e indiscutible prueba de que un diseño es bueno es su estética atemporal y el hecho de que es dificil situar su época de creación.

    Aunque el origen del diseño escandinavo se sitúa entre las dos guerras mundiales, y no fue hasta el año 1954 cuando se acuñó el concepto de diseño escandinavo, en 1930 encontramos un punto claro de referencia de su origen con la Exposición de Estocolmo.

    En este evento de diseño y decoración, diseñadores locales mostraron piezas fabricadas de manera industrial, en contraposición a la defensa de la fabricación artesanal de los muebles de estilo escandinavo. El objetivo era mezclar lo mejor de ambos mundos: el uso de materiales locales como la madera, y el aprovechamiento de la modernidad a la hora de fabricar sus muebles.

    Son muchos los diseñadores que saltaron a la fama en los años 50, gracias a los cuales el diseño escandinavo fue ganando terreno.

    Arne Jacobsen, uno de los diseñadores más influyentes de la segunda mitad del siglo XX, es el emblema del diseño escandinavo de los cincuenta y sesenta. La mayoría de sus diseños, entre los que encontramos lámparas, sofás, ceniceros e incluso cuberterías, siguen en producción actualmente, señal de su atemporalidad.

    Las lámparas de la serie PH son otro claro ejemplo de la atemporalidad del diseño nórdico de los años 50, siendo plenamente vigentes en la actualidad como la mítica PH5. Estas lámparas son el resultado de muchos años de investigación por parte de su diseñador, Poul Henningsen, para evitar el deslumbramiento. Henningsen trató de conseguir con la electricidad la suavidad y calidez de la luz que emitían las lámparas de petróleo.

    El sistema de estanterías String, creado en 1949 por el arquitecto sueco Nils Strinning también sigue siendo todo un icono del buen diseño escandinavo de los años 50, con novedades y actualizaciones que nos siguen sorprendiendo casi 70 años después de su creación.

    Gubi y Northern son otras de las marcas que han apostado por rediseñar lámparas de los años 50. Las Gräshoppa lamp, diseñadas por Greta Grossman y rediseñadas por Gubi, y la Dahl lamp, diseñada por Birger Dahl y rediseñada actualmente por Northern, son otro claro ejemplo de que el diseño de mitad del siglo XX sigue siendo plenamente vigente y muestra de que en 50 años lo seguirá siendo, tanto por su diseño como por su calidad, ya que son piezas diseñadas para durar.

    En Nordicthink nos gusta la filosofía que siguen muchas de nuestras marcas, inspirándose en creaciones del pasado para seguir avanzando, convencidos de que, tanto por su diseño como por su calidad, lo que ofrecemos seguirá siendo vigente dentro de 50 años y más allá.